domingo, 6 de abril de 2014

Poema del libro Conocimientos



El reloj
Primero el reloj de sol
seguido por agua, arena
Mas tarde fueron sistemas
con engranajes y cuerdas. 


Después se usaron eléctricos
a corriente o pilas con sus tamaños 

hasta encontrar las de cuarzo 
miniaturas, duran años. 

¡Cómo cambian en relojes
las fuentes para obtenerlos
pero no cambian las horas
al tiempo que envejecemos! 


Y si miras los tamaños
que ostentan en sus formatos 

desde gigantes en torres
de iglesias con campanarios 


hasta pequeñas cajitas
para adornar la pared

una radio, una mesita,
quizás el cuerpo también. 
Para usar en la muñeca 
o en bolsillo, en relicario 
pues hay de varios aspectos 
muchos precios y tamaños. 

Tengo uno de pulsera 

que me ubica en todo tiempo 
con año, mes, día, hora 
con minutos y fragmentos. 

Es tan útil para mí
que lo siento un complemento 

de mi cuerpo y de mi vida 
lo miro en todo momento.
Te doy gracias ¡Oh reloj! 
por lo mucho que me ayudas 
para ser puntual en todo 
y medir tiempo sin dudas.


La brújula
La tierra es un gran imán 
con ambos polos, por cierto 
y para buscar el norte 
la brújula es el instrumento.


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