domingo, 28 de abril de 2013

Poema del libro Palabras para Sembrar



Mascota de mi barrio


Tu quejido llamaba
y al acudir a verte
tus ojos me dijeron
que temían a la muerte. 


Estabas ya postrado
sufriendo en tu organismo 

esperando que alguno
ayudara a tu sino. 


Y te tomé en mis brazos 

porque te conocía
eres perrito bueno
que adornaba la esquina. 


Mascota de un vecino
juguete de los niños
¿cómo llegaste aquí
al asfalto, al peligro? 


Tienes un hueso roto
quizás sea más de uno
ya tienes quién te ayude 

te llevaré a quien cure. 

Y fue un veterinario
quien te quitó el dolor

acomodó tu pata
te hizo sentir mejor 




¡Cómo cambió tu cara!
¡Qué expresivo que eres! 
Ya no sufres tu estado 
y observas a los seres 

buscando a alguien distinto
a quien te socorrió.
deseas a tu dueño,
a tu amo, a tu señor. 


Seguro que le aviso, 

ya le voy a informar 
que salvaste la vida 
que te venga a buscar. 

Así paga el servicio
profesional prestado
a quien curó tu cuerpo
y al dolor ha quitado. 


Yo soy solo vecina 

que te pudo ayudar. 
Desde hoy soy tu amiga. 
¡No te podré olvidar!

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