miércoles, 11 de diciembre de 2013

Poema del libro Surcos de Luz



¡Qué susto!
Era un proyecto envasado 
dejado por una hembra
que encontré muy escondido 

al borde de una vereda. 

Donde crecían pastizales
pues no cortaban los yuyos 

y pensé, esto es un huevo
Qué formará si lo incubo? 


Y lo tomé entre mis manos 

pensando ¿De qué será?
Yo no creo que una gallina 

ponga un huevo justo acá 

De pronto escuché una voz 

de una mujer que gritaba
Criatura, arroja ese huevo! 

que es de una víbora que anda! 

Me quedé temblando al punto 

hasta que logré escapar,
corrí directo a mi casa
sin haber comprado el pan
Ni bien me vieron llegar 
corriendo y con esa cara 
de espanto y dificultad 
para pronunciar palabras 

Me di cuenta que tenía 

un huevo blanco en la mano 
pues el susto me frenó 
hasta la idea de arrojarlo 

Y entonces pude expresar 

el terror que me embargaba 
¡Yo no sabía que este huevo 
es de la víbora que anda! 

Desde ese día aprendí 

que todo huevo encontrado 
es un proyecto de vida 
oculto dentro del casco 

que siempre es de un animal, 

que no siempre tiene plumas 
ya que también ponen huevos 
las víboras y tortugas.


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