domingo, 8 de agosto de 2010

Poema del libro Conocimientos



Juegos de mi infancia

Cuántas cosas que pasaron
desde el día en que me fui
en el pueblo de Larroque
ya ciudad, donde nací.

Hoy reunidos en familia
pude apreciar muchos cambios
y afloraron a mi mente
los recuerdos del pasado.

Cuando chica yo jugaba
con muñecas, cocinitas
con juguetes de jardín
con piolines y piedritas.

Con las piedritas hacíamos
las partidas de payana
con puente, hoyo y figuras
que incluía hasta las cambiadas.

Con piolines los collares
con flores de paraíso
o el runrún con un botón
o trenzas o algún tejido.

Otras veces compartía
los juegos con mis hermanos
a afinar la puntería
con hondas o tiros a mano

con argollas que ensartaban
botellas en un estante
imitando las jugadas
de las fiestas populares.

O jugando con bolillas
al hoyo o a las quemadas
o tirando las chapitas
para acercar a una raya.

Si habré jugado a los indios
a la guerra, a la rayuela
o simplemente carreras
con zancos o a pierna suelta.

A escondidas, piedra libre
o hacer circular a un aro
movido por un alambre
que llevábamos en mano.

Al fútbol con un balón
que hacían de una vejiga
o con pelota de goma
o al tenis con la chiquita.

Y los días que llovía
salíamos a chapotear
descalzos, en la galería
jugábamos a resbalar.

Pero esto duraba poco
pues terminada la siesta
siempre había algún adulto
que nos cortaba la fiesta.

Y venían a sacarnos
¡Para adentro y a bañarse,
qué es eso de aprovechar
la siesta para escaparse!

Yo les haré tortas fritas
se oía desde la cocina
Torta frita en día de lluvia
era costumbre argentina.

Jugaremos con barajas
O quieren al gran bonete?
Mejor juguemos a escoba
No, al burro que todos pueden.

Claro, alguno era muy chico
para sumar hasta quince
y es seguro que era yo
la tercera de los "gurises".

El cuarto dormía la siesta
era bebé todavía
y fue el líder de otros dos
que mas tarde nacerían.

Nuestro líder fue el mayor
con él hacíamos juguetes
boleadoras, cañoncitos, zancos,
arcos, flechas, barriletes.

Los "Reyes magos" trajeron
triciclo, autito, caballo,
los soldaditos de plomo,
rompecabezas, mecanos.

Pero nunca nos faltó
algo con qué entretenernos
no existía televisión
ni computadoras con juegos.

Sin embargo fui feliz
jugando con mis hermanos
y eso que al jugar, a veces,
terminábamos peleando.
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