jueves, 19 de agosto de 2010

Poema del libro Palabras para Sembrar



Palabras al viento

¿Dónde llevas viento al aire extraído?
¿Diluyes el mismo en todo tu ser?
¿O juntas suspiros, sollozos, alientos
en algún depósito que tienes para él?

¿Cómo puede el aire correr de repente?
¿Lo empuja una fuerza que no puedo ver?
¿O es que diferencias en presión del aire
causa las reacciones que lo hacen nacer?

Si eres puro aire que perdió equilibrio
por recibir fuerzas dispares en él
no te gustó nada, desató una furia
que la transmitiste corriendo a través.

Y arrastraste el aire que quieto mostraba
espléndidos árboles respirando en él
y los sacudistes con tanta violencia
que hojas cayeron y ramas también.

¿Adonde vas viento? ¿Tienes tanta prisa
por alcanzar rumbos trazados tal vez?
¿O vas sin destino, no tienes camino
resulta adecuado cualquiera que ves?

Yo sé de pamperos, de sondas, de alisios
que son conocidos por su aparecer
y corren trayectos ya reconocidos
pues sus recorridos repiten también.

Yo soplo y produzco ráfagas de viento
que apaga las velas o enciende un fogón
es decir alumbro o ilumino al fuego
o quito la lumbre que emite el velón.

Si doy vida al fuego, con tan solo un soplo
pues brasas había para reactivar
¿Será cierto viento que con sólo un soplo
la vida fue dada al barro de Adán?

¿Por qué no contestas? Sólo me acaricias
vuelas mis cabellos y meces mis faldas
¿vendrás a contarme cuando tú regreses
preguntas que al verte logré pronunciarlas?

Me despido ahora, pues voy a mi casa
a cerrar postigos, puerta y ventanal
porque ya presiento que estás anunciando
que se mueve el aire y tormenta habrá.

Gracias por decirme que cierre la casa
gracias por la alerta que al pasar me das
Si vuelves un día traeme respuestas
estaré esperando, quiero saber más.
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