miércoles, 19 de enero de 2011

Poema del libro Conocimientos



Comiendo un kreppel

Comiendo un kreppel mientras llovía
el que Matilde recién freía
diciendo que esos eran mejores
que tortas fritas y que alfajores.

Y sí, era cierto, se impuso el kreppel
y el día de lluvia cambió su suerte,
no hay tortas fritas, fue de repente
pues es Matilde quien nos atiende.

Y qué exquisitos eran sus kreppels!
Por mucho tiempo fue lo corriente
mas nutritivos que tortas fritas
y los gozamos siempre en familia.

Ella era rubia, gorda y rosada
sana y alegre, siempre bordaba,
estaba en casa para educarse
sólo dos años, después casarse.

Mientras hacía todo su ajuar
también la ropa para su hogar
sábanas, toallas, repasadores
lindos manteles y cubridores

un día dijiste, me voy mañana
tus padres llevan todo a mi casa
y ellos se vuelven solos acá
pues yo me quedo, vuelvo a mi hogar.

Cómo, no vuelves? Por qué te vas?
Porque yo vine para entrenarme
en las labores de otro hogar
y ya lo hice, llegó el final.

Ya aprendí cosas, ya tengo ajuar
buscaré novio y haré mi hogar
es la costumbre que hay que seguir
en la familia que yo nací.

Adiós pequeña! Que seas feliz!
te extrañaré, pensaré en ti.
Tuviste suerte, tu no tendrás
entrenamiento en otro hogar.

Adiós Matilde! Dónde estarás?
Años mas tarde pude captar
lo que quisiste significar!
Hoy como kreppels, pude evocar!
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