jueves, 16 de octubre de 2014

Poema del libro El genio en las palabras



CHIMANGA
Aquí en Sudamérica tenemos 
un ave falconiforme
es un pájaro que tiene
matizado sus colores. 


Es oscuro en general
con aspecto amarronado
pero con partes blancuzcas 

y en otras acanelado. 

Así apodaron a un viejo
personaje de mi pueblo
que pregonaba noticias
por su cuenta y su criterio. 


Gritaba con viva voz
los chimentos que sabía
ventilando de esta forma 

los pecados y osadías. 

Conocí poco después
a una pobre viejecita
siempre vestida de oscuro 

que limosna nos pedía. 

No conocíamos su nombre 

era mujer de Chimango
y a falta de apelación
“la Chimanga” le llamamos. 


Esta pobre viejecita
resultó ser epiléptica
y una vez cayó a mis pies 

siendo yo sólo una nena. 

Me impresionó de tal forma 

que no podía respirar
en eso advirtió mi tía
lo que alcanzó a divisar.
Vio mi pánico, me alzó 
me sacudió hasta que pude 
gritar con todas mis fuerzas 
y respirar de costumbre. 

Mi tía encontró la forma 

de asustarme a su manera 
y cada vez que deseaba 
castigarme por su cuenta 

Pues me gritaba ¡Chimanga! 

recordándome el evento 
y yo temblaba de miedo 
obedeciendo al momento. 

Y éste fue ese latiguillo 

que luego usaron los otros 
para hacerme sentir mal 
con peleas entre nosotros. 

Hoy estuve yo pensando 

en este evento infantil 
y el nombre peyorativo 
que en mi niñez conseguí. 

Y entonces vi el anagrama
que este “Chimanga” conlleva
y fue respuesta “MI CHANGA”
mira esto y luego piensa. 


Y pienso que fue este hecho
lo que me abriera la mente
eligiendo medicina
y dedicarme a la gente.


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