sábado, 5 de julio de 2008

Del libro: "Surcos de luz"

Cuando el aire corre...


Cuando el aire corre... se forman los vientos

y al pasar producen todo un movimiento

que lleva a mi mente tantos pensamientos

que traduzco en versos en este momento.


Cuando el aire corre te sopla y es viento

quizás una brisa por suave y por tierno

quizás una ráfaga por corto y violento

o es un torbellino, remolino cierto.


Cuando el aire corre muy fuerte, impetuoso

que avanza girando y se lleva de todo

más que torbellinos son unos colosos,

son los huracanes que no vienen solos.


A veces traen aguas, arenas o lodos

y marcan su paso destruyendo todo

se llevan los techos, arrancan las plantas

y a veces consigo los coches levantan


Hasta hay tornados que, naves arrastran

destruyen sembrados, dan vuelta las máquinas

y hasta te levantan y vuelan las vacas!

Pero pasa rápido, muy pronto se acaba.


Yo vi un Santa Rosa, final de un Agosto

un huracán grande, era tempestad

esa fue tormenta, con lluvia, con truenos

con piedras de hielo, granizo y demás.


Rompió los cristales de todas las casas

abrió las ventanas, las puertas también

y alumbró con rayos de luz infernales

los rostros de quienes lo pudimos ver.

Cuando llegó el día, dejó un panorama

que nada tenía igual al ayer

árboles caídos tapizaban calles

veredas, caminos, todo por doquier.


Dejó mucho miedo en todos nosotros

parecía un castigo, sin saber por qué

quizás para hacernos saber que esta furia

puede desatarse y mostrar como es.


Tuve miedo al aire cuando está enojado

porque entonces corre con su tempestad

hasta que oí un día que dijo: No temas!

Yo también soy bueno cuando quiero dar.


Cuando el aire corre hacia tus pulmones

conserva la vida que te dio al nacer

oxigena todo y se va de vuelta

llevando sustancias que pudo extraer


Y siembra tu aliento en todo el espacio

y lleva suspiros que tu pecho da

si hasta los sonidos que emite tu cuerpo

los transporta el aire y él los guardará.


Yo ayudo a las plantas ya que en mí respiran

y también les dejo caricias y amor

ellas se estremecen cuando yo las toco

y también entrego polen a la flor.


Yo fecundo todo lo que alcanzar puedo

con polen que llevo volando al azar

si soy de Natura la mano que siembra

y ayuda a las plantas su especie guardar.


Yo llevo perfumes y palabras dulces

cuando en brisas suaves me sientes pasar

y aunque no camine ni corra un momento

estando presente me puedes usar.

Me respiras siempre y nunca te fallo

pues sé que tu vida depende de mí

pregunta a las aves que usan mi espacio

que al volar me sienten, si temen de mí


No me tengas miedo, pues soy parte tuya

Si vieras cuánto aire pertenece a ti!

y al final te digo criatura miedosa

tu vida es del aire, tu vida está en mí.

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